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El mercado inmobiliario andaluz mantiene su fortaleza en un escenario de precios al alza y oferta insuficiente

Sobre esta entrada

La vivienda mantiene una elevada demanda en Andalucía mientras el incremento de los precios, la escasez de producto disponible en determinados mercados y las dificultades de acceso marcan la evolución del sector durante 2026

El mercado inmobiliario andaluz afronta la segunda mitad del año manteniendo un notable nivel de actividad, aunque condicionado por uno de los grandes problemas estructurales de la vivienda: la dificultad para generar una oferta suficiente que responda a la demanda existente en numerosos municipios y áreas de Andalucía.

Los últimos indicadores disponibles dibujan un escenario en el que las compraventas mantienen un volumen significativo al mismo tiempo que los precios continúan avanzando. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística correspondientes al mes de junio, las compraventas de viviendas en Andalucía crecieron un 1,7% interanual, ligeramente por encima del incremento registrado en el conjunto de España, situado en el 1,6%.

La evolución de los precios confirma igualmente la presión existente sobre el mercado. Al cierre de junio, el precio medio de oferta de la vivienda usada en Andalucía alcanzó los 2.903 euros por metro cuadrado, lo que supone un incremento del 11,3% respecto al mismo mes del año anterior, según los datos publicados por idealista.

Un mercado activo, pero cada vez más exigente

La evolución reciente pone de manifiesto que el mercado residencial andaluz mantiene dinamismo, aunque con comportamientos diferentes dependiendo de cada territorio.

Las grandes áreas urbanas, las zonas metropolitanas y buena parte de los municipios costeros soportan una presión especialmente elevada sobre los precios, mientras otros territorios presentan mercados más contenidos. Esta diversidad hace difícil hablar de Andalucía como un único mercado inmobiliario y obliga a analizar cada provincia, municipio e incluso cada zona de manera específica.

A ello se suma una creciente dificultad para acceder a la vivienda de determinados segmentos de población, especialmente jóvenes y hogares con rentas medias que encuentran una brecha cada vez mayor entre su capacidad económica y el precio de compra o alquiler.

El comportamiento del mercado nacional durante el segundo trimestre también apunta hacia una cierta moderación del número de operaciones. La Estadística Registral Inmobiliaria refleja un descenso trimestral de las compraventas del 5,7% en España, aunque manteniendo todavía niveles elevados de actividad.

El incremento de la oferta, una cuestión central

Más allá de las oscilaciones coyunturales de las compraventas, uno de los principales desafíos del mercado continúa siendo aumentar el número de viviendas disponibles.

Cuando la creación de nueva oferta no acompaña al crecimiento de la demanda, la consecuencia más inmediata es una mayor presión sobre los precios y una reducción de las posibilidades de elección para compradores e inquilinos.

El mercado necesita, por tanto, actuar simultáneamente sobre diferentes palancas: generación y movilización de suelo, construcción de nueva vivienda, impulso de vivienda protegida y asequible, rehabilitación del parque existente y agilización de los procedimientos administrativos.

La propia evolución reciente de los precios refleja la intensidad del problema. Andalucía ha mantenido durante todo el primer semestre de 2026 incrementos interanuales de dos dígitos en los precios de oferta de vivienda, situándose en junio un 11,3% por encima de los niveles registrados un año antes.

Un sector cada vez más profesionalizado

El contexto actual también refuerza la importancia de la profesionalización de la intermediación inmobiliaria.

La creciente complejidad jurídica, financiera y fiscal de las operaciones, junto con el incremento de precios y la necesidad de adoptar decisiones en periodos cada vez más cortos, hacen que compradores, vendedores y propietarios demanden un asesoramiento más especializado.

El profesional inmobiliario desarrolla en este escenario una función que va mucho más allá de poner en contacto a compradores y vendedores: valoración de activos, análisis del mercado, verificación documental, negociación, acompañamiento financiero y seguridad durante todo el proceso de transmisión.

La transparencia, la formación y la aplicación de buenas prácticas profesionales constituyen, por ello, elementos esenciales para reforzar la confianza de los consumidores y avanzar hacia un mercado inmobiliario más seguro y eficiente.

Más vivienda para responder a una demanda real

La evolución durante los próximos meses dependerá de factores como los tipos de interés, la financiación hipotecaria, la evolución del empleo y la renta disponible de los hogares. Sin embargo, el incremento de la oferta seguirá siendo una cuestión determinante.

El reto no consiste únicamente en construir más, sino en conseguir que las nuevas viviendas se desarrollen allí donde existe demanda, con diversidad de tipologías y precios y con capacidad para responder a las distintas necesidades de la población.

Andalucía cuenta con un mercado inmobiliario amplio, dinámico y muy diverso. Convertir ese dinamismo en un mercado equilibrado requerirá aumentar la oferta disponible, proporcionar seguridad jurídica a propietarios y compradores y reforzar la colaboración entre administraciones públicas y profesionales del sector.